domingo, 15 de julio de 2012

El embarazo, amenaza de muerte para millones de adolescentes

 Cada año, 50.000 niñas y adolescentes mueren en todo el mundo durante el embarazo o el parto, en muchos casos porque sus cuerpos no están listos para la gestación. Millones quedan con secuelas.
El embarazo es la principal causa de muerte para las adolescentes de todo el mundo, cobrándose la vida de miles de ellas cada año o dejándolas gravemente enfermas, según denuncia la organización defensora de los derechos de la infancia Save the Children.
Puede resultar paradójico que el proceso por el que un ser nace a la vida se califique como el "mayor causante de la muerte de adolescentes" en el mundo, pero las cifras hablan por sí solas.
Los embarazos y partos causan anualmente el fallecimiento o serias lesiones a un millón de adolescentes, la mayor parte de ellas jóvenes de escasos recursos, con un difícil acceso a la educación y residentes en países en desarrollo.
El informe de Save the Children "El derecho de toda mujer: cómo la planificación familiar salva vidas de niños" muestra una realidad desoladora, pero al mismo tiempo ofrece algunos mecanismos para intentar revertir la situación.
La raíz del problema, dice Save the Children, está en la falta de acceso a métodos anticonceptivos y la poca planificación familiar que reina en muchos países, generalmente los más poblados del planeta.
Niñas y adolescentes de entre 15 y 18 años de edad se casan y quedan embarazadas poco después del matrimonio, cuando sus cuerpos aún no están preparados para gestar una vida.
No sólo eso. También el hecho de que se produzca otro embarazo demasiado pronto después de un parto, es peligroso tanto para la madre como para el bebé.
Según la organización, es cuestión de facilitar a las mujeres la elección sobre cuándo se quieren quedar embarazadas y cuánto tiempo quieren dejar pasar entre un embarazo y otro.
Permitir el acceso de las mujeres a la planificación familiar de manera que puedan retrasar la concepción por lo menos tres años después de haber dado a luz reduce el riesgo de complicaciones para la madre y el niño, y puede salvar hasta 1,8 millones de vidas cada año.
Pero la realidad indica que cerca de 222 millones de mujeres de todo el mundo que no desean quedarse embarazadas, no tienen acceso a la contracepción.
Este año, se calcula que habrá cerca de 80 millones de embarazos sin atender o mal planificados en los países en desarrollo.
La corresponsal de la BBC Emily Buchanan explica que en una clínica de una región pobre en el norte de Liberia un tercio de todos los bebés que nacen tienen madres de entre 15 y 19 años. Algunas no superan los 13.
Uno de los directores de proyecto de Save the Children en el lugar, George Kijana, le dijo a la BBC que estas madres tan jóvenes están expuestas a muchas complicaciones médicas.
"El cuerpo de estas jóvenes no está preparado, pueden desarrollar fístulas por un parto prolongado", lamenta. Una fístula causa mucho dolor e incontinencia y las niñas a menudo son relegadas al ostracismo por parte de sus familias.
Sus bebés también corren más riesgos, añade Kijana, que explica que tienen más opciones de morir si la madre es menor de 18 años.
Durante años, los programas de planificación familiar han luchado para encontrar financiación y apoyo a sus programas, al tiempo que la derecha religiosa de muchos países, y no todos ellos desfavorecidos, se ha opuesto a estas iniciativas.
Líderes internacionales se encontrarán en Londres el mes que viene para una conferencia sobre planificación familiar en la que el gobierno británico y la Fundación Bill y Melinda Gates serán los anfitriones.
Además, la agencia estadounidense de ayuda al desarrollo USAID, en cooperación con los gobiernos de India y Etiopía, ha hecho un llamado global a la acción para poner fin, en una generación, a las muertes evitables de niños.
Save the Children llama a los legisladores a respaldar este audaz objetivo y valora la planificación familiar como parte clave de la solución junto con otras inversiones en salud, nutrición y educación para niñas.
Satisfacer la necesidad global de contracepción puede prevenir el 30% de muertes maternas y el 20% de muertes de recién nacidos en los países en desarrollo, además de salvar potencialmente 649.000 vidas al año.


Más información: El poder y las promesas de la educación de las niñas

domingo, 8 de julio de 2012

Probabilidad de fallo de los métodos anticonceptivos: Uso normal y uso idóneo

La eficacia de los métodos anticonceptivos se puede medir en dos condiciones de uso generales: uso normal y uso idóneo. El uso normal puede implicar una utilización incorrecta e irregular, mientras que el uso idóneo supone una utilización correcta y sistemática.
La finalidad de esta revisión es poner al día los cálculos anteriores de fallo de los métodos anticonceptivos utilizados en ambas condiciones en relación con todos los métodos anticonceptivos disponibles en Estados Unidos. Los cálculos de las probabilidades de embarazo durante el primer año de uso normal de anticonceptivos se realizaron a partir de una encuesta nacional de aumento familiar de 1995 o de 2002, así como de evidencias fruto de otras encuestas e investigaciones clínicas.  
Se consideró que los métodos presentaban una efectividad mínima si se asociaban a una cifra de unos 25 embarazos por 100 mujeres en 1 año con un uso normal; los métodos anticonceptivos incluían espermicida y métodos de concienciación sobre la fertilidad, marcha atrás y esponja. Se consideró que los métodos presentaban una efectividad máxima si se asociaban a una cifra inferior a 1 embarazo por 100 mujeres en 1 año con un uso normal; los métodos anticonceptivos incluían dispositivo intrauterino, implantes, esterilización femenina y vasectomía.
Se generaron índices de fallo estimados durante el uso idóneo de cada uno de los métodos; sin embargo, se requieren estudios adicionales para mejorar el conocimiento de los índices de fallo durante el uso idóneo. La eficacia de los métodos que dependen del cumplimiento de unas pautas varía enormemente debido a las diferencias en cuanto a la predisposición al uso idóneo del método en cuestión.
Los índices de embarazo durante el uso idóneo revelan el grado de efectividad que pueden ofrecer los métodos anticonceptivos cuando se usan de forma sistemática y correcta según las instrucciones, mientras que los índices de embarazo cuando se realiza un uso normal revelan cómo los mismos métodos pueden resultar menos efectivos para una determinada persona que no siempre los utiliza de forma sistemática o correcta. Trussell J. Contraceptive failure in the United States. Contraception. 2011;83:397-404.

domingo, 1 de julio de 2012

Investigadores ponen a prueba diferentes calendarios de vacunación contra el VPH con niñas en edad escolar

Los programas de vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) suelen requerir la inyección intramuscular de tres dosis de la vacuna cuadrivalente en los meses 0, 2 y 6. La necesidad de administrar tres dosis en un periodo de 6 meses se ha identificado como un posible obstáculo para la generalización de la vacuna en los países en vías de desarrollo, lo que ha llevado a algunos especialistas a proponer calendarios de vacunación más amplios como solución práctica.
En este estudio aleatorizado de no inferioridad, los investigadores estudiaron la inmunogenicidad y la reactogenicidad de cuatro calendarios de vacunación contra el VPH en niñas con edades comprendidas entre 11 y 13 años de 21 colegios situados en una región muy montañosa del noroeste de Vietnam. Un total de 903 niñas se asignaron aleatoriamente a uno de cuatro grupos: el calendario de vacunación normal (que recibieron la vacuna contra el VPH en los meses 0, 2 y 6) o uno de los tres calendarios de vacunación más largos (que recibieron la vacuna en los meses 0, 3 y 9, en los meses 0, 6 y 12 y en los meses 0, 12 y 24).
Partiendo de los títulos medios geométricos (TMG) anti-VPH en suero de VPH-16 y VPH-18, los criterios de no inferioridad prefijados en comparación con el calendario convencional se cumplieron en dos de los tres grupos de calendarios alternativos: el de las niñas que recibieron la vacuna en los meses 0, 3 y 9 y en los meses 0, 6 y 12. Los criterios de no inferioridad no se cumplieron en el grupo que recibió la vacuna en los meses 0, 12 y 24 en comparación con el calendario convencional. Las niñas de todos los grupos toleraron bien la vacuna. El dolor en el punto de inyección fue el acontecimiento adverso notificado con más frecuencia. 
Como conclusión, los investigadores apuntaron que «entre las niñas adolescentes de Vietnam, la administración de la vacuna contra el VPH siguiendo un calendario convencional y calendarios alternativos resultó inmunogénica y fue bien tolerada».  
Neuzil KM, Canh DG, Thiem VD, et al. Immunogenicity and reactogenicity of alternative schedules of HPV vaccine in Vietnam. JAMA. 2011;305:1424-31.

domingo, 24 de junio de 2012

Mutilación genital femenina: ¿Cuál es la mejor forma de evaluar, gestionar y evitar esta práctica?

Existe poca información publicada acerca de la mutilación genital femenina (también llamada circuncisión femenina o ablación), una práctica contraria a los derechos humanos universales e ilegal en el Reino Unido. Un elevado número de niñas pertenecientes a minorías étnicas en el Reino Unido se encuentran en situación de riesgo.
En este artículo se revisan los métodos prácticos para la evaluación y el tratamiento de la mutilación genital femenina y se analizan las estrategias de prevención. A diferencia de la mayoría de las demás formas de abuso infantil, quienes practican la mutilación genital femenina consideran que actúan en el propio beneficio de la niña. Ningún texto sagrado incita a realizar esta práctica. El procedimiento comprende desde una intervención nociva de cualquier tipo (por ejemplo, punción, perforación o ablación) realizada en los genitales sin finalidad médica alguna, hasta infibulación (ablación y cierre de los labios externos de los genitales, creando así un sello que reduce el orificio vaginal) hasta escisión del clítoris. El procedimiento puede causar dolor, conmoción, hemorragia excesiva, dificultades para orinar o defecar, infección, problemas psicológicos, fusión accidental de los labios externos de los genitales y muerte. A largo plazo, la mutilación genital femenina puede causar dolor neuropático crónico, cicatrización queloide, infecciones pélvicas, del tracto urinario y genitales, complicaciones ginecológicas con posible peligro de muerte para el recién nacido, disminución de la calidad de vida sexual y problemas psicológicos.
La forma más grave de mutilación también podría acarrear la necesidad de practicar una desinfibulación quirúrgica, así como problemas menstruales, dolor durante el acto sexual y esterilidad. "Es posible que las mujeres no deseen solicitar ayuda debido a las consecuencias jurídicas que esta práctica conllevaría para sí mismas y para sus familiares.
Las comunidades donde se lleva a cabo esta práctica deben ser objeto de atención de los profesionales de la salud para que se les pueda prestar una asistencia de alta calidad y facilitar el acceso a la misma.
Y aún más importante, los profesionales de la salud deben respaldar estrategias de prevención con el propósito de reducir la prevalencia de la [mutilación genital femenina] en el Reino Unido". Simpson J, Robinson K, Creighton SM, et al. Female genital mutilation: the role of health professionals in prevention, assessment, and management. BMJ. 2012;344:e1361. doi: 10.1136/bmj.e1361.  


Más información

domingo, 17 de junio de 2012

Vacunación contra el VPH: consecuencias a largo plazo : Las mujeres que ya están infectadas presentan un menor riesgo de desarrollar posteriormente una enfermedad de cuello uterino o de la vulva

Si bien la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) no evita la progresión a precáncer de cuello uterino en mujeres que ya estaban infectadas en el momento en el que se les administra la vacuna, se desconoce si se evita una enfermedad posterior. En este artículo se documentan los resultados de un análisis retrospectivo de mujeres que se habían sometido a un procedimiento de escisión por una enfermedad del cuello uterino o a las que se les habían diagnosticado verrugas genitales, neoplasia intraepitelial de la vulva o neoplasia intraepitelial vaginal y que habían participado en un ensayo clínico en fase 3 de la vacuna cuadrivalente contra el VPH. Las participantes (17.622 mujeres de entre 15 y 26 años de edad) de los 2 ensayos clínicos internacionales, doble ciego, aleatorizados y controlados con placebo de la eficacia de la vacuna cuadrivalente contra el VPH, denominados FUTURE I y FUTURE II, se seleccionaron aleatoriamente para recibir 3 dosis de la vacuna o placebo el día 1 y al cabo de 2 y 6 meses. Se practicó una intervención quirúrgica de cuello uterino en 587 mujeres que habían recibido la vacuna y en 763 que habían recibido placebo. La enfermedad subsiguiente relacionada con el VPH se produjo con incidencias (casos por 100 años-persona en riesgo) de 6,6 entre las receptoras de la vacuna y de 12,2 entre las mujeres que recibieron placebo. El riesgo de desarrollar cualquier enfermedad de cuello uterino de alto grado subsiguiente se redujo de manera significativa en un 64,9% entre las mujeres vacunadas. Se observaron verrugas genitales, neoplasia intraepitelial de la vulva o neoplasia intraepitelial vaginal en 229 mujeres que habían recibido la vacuna y en 475 que habían recibido placebo.
La enfermedad subsiguiente relacionada con el VPH se produjo con una incidencia de 20,1 entre las receptoras de la vacuna y de 31,0 entre las mujeres que recibieron placebo.
Los investigadores concluyeron que «la vacunación previa con la vacuna cuadrivalente del VPH entre las mujeres que se habían sometido a un tratamiento quirúrgico contra una enfermedad relacionada con el VPH redujo significativamente la incidencia de desarrollar una enfermedad subsiguiente relacionada con el VPH, incluida una enfermedad de alto grado». Joura EA, Garland SM, Paavonen J, et al. Effect of the human papillomavirus (HPV) quadrivalent vaccine in a subgroup of women with cervical and vulvar disease: retrospective pooled analysis of trial data. BMJ. 2012 Mar 27;344:e1401. doi: 10.1136/bmj.e1401.  

domingo, 10 de junio de 2012

Síndrome de ovario poliquístico y salud femenina:Grado de conocimiento actual y dirección de las futuras investigaciones

El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es el trastorno endocrino más frecuente entre las mujeres, con una prevalencia del 6 al 15%. Se sabe muy poco acerca de la etiología del SOP y su expresión fenotípica heterogénea dificulta el tratamiento. Este artículo es un informe de consenso en el que se resume el conocimiento actual y se identifican lagunas de conocimiento en diversos aspectos de la salud femenina relacionados con el SOP, como adolescencia; hirsutismo y acné; anticoncepción; anomalías del ciclo menstrual; calidad de vida y salud sexual; origen étnico; complicaciones del embarazo; salud metabólica y cardiovascular a largo plazo; y riesgo de cáncer. El diagnóstico del SOP difiere en adolescentes y mujeres; los estudios que se lleven a cabo en el futuro deberían centrarse en definir criterios de diagnóstico y marcadores bioquímicos del SOP en adolescentes.
El hirsutismo es un buen marcador de hiperandrogenismo, pero sigue habiendo lagunas en lo que respecta al tratamiento. Los ciclos menstruales irregulares son frecuentes entre las mujeres con SOP, pero puede producirse ovulación espontánea y estas mujeres pueden beneficiarse del uso de anticonceptivos en ausencia de otras contraindicaciones. Existen datos clínicos que indican que las mujeres con SOP presentan un mayor riesgo de padecer trastornos psicológicos, subfertilidad, complicaciones del embarazo, resistencia a la insulina, síndrome metabólico, diabetes de tipo 2, enfermedad cardiovascular y cáncer de endometrio; es necesario que se realicen más estudios para tener un mayor conocimiento de estos riesgos. El SOP influye de manera importante en la salud femenina y las mujeres afectadas presentan un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, trastornos metabólicos y mentales y cáncer. Siguen existiendo lagunas de conocimiento importantes en cuanto a la etiología y el tratamiento de este trastorno endocrino extendido.  
Fauser BC, Tarlatzis BC, Rebar, RW, et al. Consensus on women's health aspects of polycystic ovary syndrome (PCOS): the Amsterdam ESHRE/ASRM-Sponsored 3rd PCOS Consensus Workshop Group. Fertil Steril. 2012;97:28–38.  

domingo, 3 de junio de 2012

Resistencia a la insulina en mujeres con síndrome de ovario poliquístico

La mayoría de las mujeres con síndrome de ovario poliquístico (SOPQ) presentan resistencia a la insulina, pero su gravedad varía enormemente y en sus manifestaciones más leves podría no ser relevante desde un punto de vista clínico. En este artículo se documentan las ventajas y los inconvenientes del tratamiento de la resistencia a la insulina en mujeres con SOPQ. La hiperinsulinemia resultante de la resistencia a la insulina deriva con frecuencia en hiperandrogenemia, lo que afecta negativamente a la función reproductiva. A favor del tratamiento de la resistencia a la insulina (mediante cambios en el estilo de vida o terapia con metformina) está el hecho de que se pueden resolver las anomalías reproductivas y metabólicas y reducirse el riesgo de diabetes y arteriopatía. En concreto, las chicas hiperandrogenémicas podrían beneficiarse del tratamiento para reducir la hiperinsulinemia y las consecuencias de esta antes y durante la pubertad.
En contra del tratamiento con metformina para todas las mujeres con SOPQ está el hecho de que no todas presentan resistencia a la insulina y que el diagnóstico de resistencia a la insulina es, en cualquier caso, poco fiable. Faltan datos que respalden el tratamie
nto de la resistencia a la insulina por sí mismo, por lo que la evaluación metabólica debería tener como finalidad detectar la alteración de la glucosa en ayunas o de la tolerancia a la glucosa, el síndrome metabólico y los niveles elevados de lipoproteína de baja densidad, condiciones clínicas que demandan prioridad de tratamiento. El tratamiento resulta efectivo pero es posible que no aborde problemas metabólicos o reproductivos concretos A favor del tratamiento de la resistencia a la insulina en todas las mujeres con SOPQ está el hecho de que la metformina es efectiva «y podría usarse de manera más extendida en adolescentes obesas con hiperandrogenemia, una afección que precede al SOPQ». En contra está que el «tratamiento debería ir dirigido a problemas metabólicos y reproductivos específicos y que los fármacos para la sensibilización a la insulina no constituyen siempre la terapia más adecuada».
Marshall JC, Dunaif A. Should all women with PCOS be treated for insulin resistance? Fertil Steril. 2012;97:18-22.